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Restaurante Clementina
Abierto en: 2024
El Cabanyal, Valencia
Valencia
Mexicano del Cabanyal que huye de los tópicos, de José Luis Soto y Martha: taco gobernador, costras de queso, lubina con salsa negra y sobremesa sin prisa.
Ni calaveras ni sombreros. Clementina abrió en agosto de 2024 en la plaza de la Virgen del Castillo, en el Cabanyal, de la mano de José Luis Soto y su pareja, Martha, un matrimonio llegado desde Ciudad de México, y sigue abierto. Él empezó en la hostelería a los 18 años en el InterContinental de la capital mexicana, estudió en Estados Unidos, llegó a dirigir la cadena Friday's en su país y en 2014 fundó una consultora de alimentación y bebidas. Ella hizo prácticas de gestión en un restaurante mexicano en el que trabajaba José Luis. La idea de una casa pequeña nació de un restaurante que les fascinó en San Miguel de Allende, y la decisión de cruzar el Atlántico llegó después de que él superara un covid grave a comienzos de 2021. Hoy José Luis lleva la cocina y Martha, la sala.
Respetan a Frida Kahlo, pero México es mucho más que eso: así lo resumieron sus dueños en El Español. Por eso la decoración esquiva calaveras, sombreros y retratos de la pintora y recrea una hacienda familiar, con ladrillo visto, muebles de madera oscura, mazorcas de colores, cactus y cuadros clásicos en tonos tierra. El otro eje es la sobremesa, esa conversación sin prisa que en México sigue a la comida y que la casa reivindica como razón de ser. Aquí el reloj se queda fuera. Además del comedor interior hay una terraza con fuente, vegetación y una zona de juegos infantil, detalle útil para las familias del barrio.
La cocina combina técnicas y sabores mexicanos con producto español, empezando por el pescado fresco. El plato más citado es el taco gobernador, homenaje a un clásico del Pacífico con tortilla de trigo, gambas, frijoles, queso, mayonesa de chipotle y aguacate. Le siguen el volcán ibérico, tortilla de maíz crujiente con cerdo ibérico y mezcla de quesos; las costras de queso tostadas a la plancha con carne, propias de las taquerías de barrio; el perejil frito con salsa picante y tortillas; montaditos de anchoa con guacamole, frijoles charros, sardinas del Cantábrico con tomate, cebolla, aguacate y chipotle, ensalada de nopales y un pescado de cantina, lubina marcada con salsa negra. En los postres, pan de elote y una gelatina de vermut valenciano con rompope, el guiño más local de la carta. Si solo hay sitio para un plato, el taco gobernador; en grupo, las costras para el centro.
Ocho cócteles mezclan referencias mexicanas y españolas, como el Acapulco Baby Mango o la Mezcalita Pomelo, además de la margarita clásica. Año y medio después de abrir, la Guía Repsol incluyó a Clementina entre sus restaurantes recomendados de 2026, con un elogio a una cocina verdadera y sincera que une el producto local con técnicas del otro lado del Atlántico. La casa organiza también cenas a cuatro manos, como una colaboración con el cocinero Alfredo Villanueva a 69 euros por persona, y un programa llamado Convive Clementina, con menús a medida para encuentros culturales y sociales.
Según su web, el horario de verano va de miércoles a sábado de 20.00 a 23.00 y los domingos de 13.00 a 16.30, con reservas a través de su propio sistema; fuera de temporada conviene comprobarlo. Ojo al Plato estimó el gasto en algo más de 50 euros por persona en comida, sin contar el vino. En el mismo barrio, Cocleque, del cocinero Adrián (que viene de El Astrónomo), o Xaruga, de raíz valenciana, juegan en otro registro: el hueco mexicano del Cabanyal es de Clementina. Para una cena larga en pareja o con amigos, encaja; para un taco rápido antes de la playa, no es la idea.






