Volver a Barcelona

Restaurantes / Barcelona / Jacqueline Barcelona

Restaurante Jacqueline Barcelona

Abierto en: 2022

Carrer d'Enric Granados, 66, Barcelona

Rooster and Bubbles
Barcelona


Complejo de lujo en Enric Granados: comedor mediterráneo de pescado y marisco, barra omakase para ocho, Jazz Club, bar de champán y club privado.

Jacqueline abrió sin grandes fanfarrias en noviembre de 2022, en el número 66 de la Carrer d'Enric Granados, una de las calles del Eixample donde la cena y la noche se dan la mano. Es el primer proyecto propio de Toni Cano, hijo de Antonio Cano, director y propietario del Grupo Sutton, que lo levantó al margen de la empresa familiar con tres socios neoyorquinos del sector inmobiliario. La inversión rondó los 2,5 millones de euros. Cano ha contado que la pandemia y los retrasos en los materiales estiraron una apertura que venía gestando desde antes de 2020.

Unos 500 metros cuadrados, tres plantas, un edificio de nueva construcción. Dentro conviven varios negocios bajo una sola dirección, y conviene saber a cuál se va antes de reservar. El Comedor, en la planta principal, es el núcleo: cocina mediterránea para unos ochenta comensales, con pescado y marisco frescos, carne regional madurada y producto de temporada tratado sin artificios. En la apertura, los fogones quedaron en manos de Dani Padró, formado en la escuela Hoffmann. En la planta inferior está el Jazz Club, restaurante con música en directo que en sus primeros tiempos hacía dos turnos de miércoles a domingo y estiraba la noche con DJ hasta las tres de la madrugada.

Luego vienen las piezas pequeñas. Una barra japonesa omakase para apenas ocho personas, en una sala con flores, donde el cocinero decide el menú según lo que llega de la lonja; y un club privado para eventos y actuaciones de artistas internacionales. En la primavera de 2023 se sumó un bar de champán y coctelería al mando de Sergio Pardo, finalista del certamen World Class de Diageo, con la ambición confesada de colarse entre los mejores bares del mundo. Si hay que elegir un solo espacio para una primera visita, la barra de ocho plazas es la que más se aleja del resto de la calle.

La carta de El Comedor se pide para compartir. La prensa ha citado ostras, entre ellas unas de Normandía, tartar de gamba roja, ceviches, steak tartar, croquetas de cecina con crema de foie, alcachofa confitada, atún rojo, rodaballo asado, cochinillo y wagyu a la brasa. Hay también guiños viajeros: causa limeña con pulpo, bao de panceta, hummus de garbanzos con anguila ahumada. Los domingos el local llegó a servir brunch de 13 a 17 horas. El precio medio no se ha comunicado, aunque la inversión, la dirección y la carta no dejan lugar a dudas sobre el nivel de la cuenta.

El interiorismo es el primer reclamo. Lo firma el estudio neoyorquino Rockwell Group, que debutaba así en la restauración barcelonesa, y lo plantea como un homenaje al siglo XX: detalles art nouveau mezclados con formas espontáneas y surrealistas, una gran portalada modernista de madera y cristal, una escalera de caracol junto a la barra de entrada y, al fondo, una barra coronada por una palmera de bronce y vidrio espejado. Funciona. Quizá demasiado, porque a ratos el decorado amenaza con comerse el plato.

Según la información de su apertura, Jacqueline abre todos los días de 13 a 3 de la madrugada, permite reservar cada espacio por separado y tiene salas privatizables para grupos. Es un sitio de celebración, de cena larga que acaba en copa, más que de comida de diario. Sus promotores la pensaron desde el principio como marca exportable: Madrid como siguiente paso y, después, Estados Unidos, empezando previsiblemente por Miami.

Coordenadas y acceso

Dirección:
Carrer d'Enric Granados, 66, Barcelona

Publicado el:

Sitio web:
https://www.jacquelinebarcelona.com

Ver en Google Maps