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Restaurante Sinedie
Abierto en: Agosto 2026
Pl. de Catalunya, 10, Barcelona
Mediterraneo · 10/10 (1 opiniones)
Barcelona
Restaurante y wine bar del hotel BLESS Barcelona en la plaça de Catalunya: cocina mediterránea con acento italiano, pasta fresca diaria y postres de Hofmann.
Sine die: sin plazo, sin fecha, sin un día concreto. La expresión latina da nombre a Sinedie y resume lo que la casa quiere de su cliente, que se siente sin prisas, estire el aperitivo y se olvide del reloj. Es el restaurante principal de BLESS Barcelona, el hotel de cinco estrellas que la marca de lujo del Palladium Hotel Group abrió en agosto de 2026 en el número 10 de la plaça de Catalunya, en la esquina con el Passeig de Gràcia. El grupo, fundado por Abel Matutes en Ibiza en los años sesenta con el nombre de Fiesta Hotels, gestiona hoy más de cuarenta hoteles en nueve países, y este es su aterrizaje en el centro de Barcelona. Los primeros huéspedes llegaron entre el 10 y el 17 de agosto, con inauguración oficial prevista para el otoño; el hotel tiene 119 habitaciones y suites, casi todas con vistas a la plaza o al Passeig de Gràcia. Abierto, por tanto, y muy reciente.
El edificio pesa. El 26 de mayo de 1897 abrió allí el Gran Café Colón, La Pajarera para los barceloneses, un local de setecientas plazas por el que pasaban artistas, intelectuales y políticos, del arquitecto Lluís Domènech i Montaner al compositor Amadeu Vives. En 1902 se convirtió en el Hotel Colón, reformado por Andreu Audet; durante la Guerra Civil fue sede del PSUC; en 1942 adoptó la arquitectura monumental que conserva y pasó a ser sede de Banesto, antes de entrar en la cartera inmobiliaria de Pontegadea, la sociedad de Amancio Ortega. Pocas esquinas de la ciudad cargan tanta historia.
Dentro de ese marco, Sinedie funciona de la mañana a la noche como restaurante y wine bar contemporáneo. La cocina cruza lo mediterráneo con la tradición italiana a partir de producto de temporada: pastas artesanas elaboradas cada día, embutidos y quesos italianos y una carta pensada para picar, compartir o comer con calma. Sobre el papel, la pasta del día es lo que hay que pedir en un restaurante que la amasa a diario. Los postres los firma Hofmann, la reconocida casa barcelonesa de pastelería y cocina, y eso ya es un argumento para no saltarse el final. El vino ocupa el centro, con una carta de botellas trabajada al detalle y una defensa decidida de la cultura del aperitivo.
El comedor tiene techo pintado, banquetas verdes y una barra al fondo, dentro de un interiorismo general del hotel con materiales mediterráneos de tonos claros, madera acanalada, muebles de líneas curvas y alfombras gráficas. Hay además un comedor privado para unas cincuenta personas, opciones para grupos y celebraciones, y acceso al aparcamiento del edificio. La casa se presenta como un espacio elegante y discreto, válido tanto para una comida tranquila como para una reunión de negocios, y en un tramo de la ciudad dominado por cadenas y tráfico turístico, esa discreción tiene valor. El precio medio no se ha comunicado.
Sirve el desayuno bufé del hotel, el BLESSed Breakfast, de 7 a 11 horas, y la carta de 12 a medianoche, aunque en septiembre y octubre de 2026 el servicio se cortaba a las 16 horas: conviene comprobar si la cena ya está disponible antes de plantearla. Completan la oferta del hotel la azotea La Pajarera, que recupera el apodo del viejo café y junta cocina, cócteles de Adriana Chía, piscina y música todo el año, y un rincón de Hofmann junto al vestíbulo con café de especialidad, bollería artesana, bocadillos y productos para llevar. Las reservas se gestionan en la web del hotel. Para un almuerzo de trabajo en pleno centro, o para un vermut largo antes de subir a la azotea, Sinedie tiene sentido.






