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Restaurante CAIÑO
Abierto en: Junio 2023
C/ de Ibiza, 35, Retiro
Madrid
Bar de vinos junto al Retiro, del grupo Bulbiza, con copas rotativas de pequeños productores elegidas por la enóloga Lucía Araque y tapas de taberna para compartir.
La Repolla. Así se llama la tortilla de repollo de Caiño, y el nombre ya avisa del tono de la casa. Este bar de vinos abrió en junio de 2023 en el número 35 de la calle de Ibiza, a un par de manzanas del Retiro, en el local que ocupaba el bar El Marginal, y sigue abierto. Es el proyecto más informal del grupo Bulbiza, el de La Cocina de Frente, Bistronómika, Casa Julián de Tolosa y Maison Glacée, que dirige la periodista Carmen González-Llanos. La idea era un bar de vinos de vocación popular: el vino como protagonista, sin exigir al cliente un máster para disfrutarlo.
Dos perfiles que se complementan. En la cocina, Carlos García, madrileño formado junto a Pedrito Sánchez y Juanjo López y jefe de cocina de La Cocina de Frente desde 2020. En la sala y al frente de los vinos, Lucía Araque, enóloga nacida en Carabanchel y de madre jerezana, que llegó al vino casi por accidente, pasó por Bodegas Bernabeleva y por Angelita Madrid y ya trabajaba en El Marginal antes de la reforma. Su manera de recomendar, cercana y sin solemnidad, es lo que da carácter al sitio. Lo mejor que se puede hacer al sentarse es preguntarle.
No hay una lista larga. Hay una selección rotativa que cambia casi a diario, centrada en pequeños viticultores y productores respetuosos, con referencias españolas y de fuera que pocas veces se sirven por copas en Madrid. Las copas arrancan en torno a 3,50 euros, y por la barra han pasado el Palo Blanco de Envínate, el Lytton Springs de Ridge, el sangiovese de Chiara Condello o los vinos de Algueira, en la Ribeira Sacra. Miércoles y sábados hay catas temáticas, solo de vino, de vino con quesos o con bocados tradicionales, y el ciclo Invitados a Catar trae a sumilleres reconocidos en sesiones de hora y media que cuestan entre 30 y 45 euros.
Tapas de taberna con oficio. Además de La Repolla, Carlos García firma croquetas de calamares en su tinta o de ropa vieja, gildas con boquerón, ensaladilla rusa con piparras, mejillones tigre, steak tartar, gambas al ajillo con huevo roto, empanada gallega y tablas de ibéricos y quesos artesanos. El plato más fotografiado es la hamburguesa Caiño, de solomillo sobre pan brioche con queso Arzúa-Ulloa y mayonesa de piparra. El gasto medio ronda los 30 euros por persona, razonable para el nivel de lo que hay en la copa.
El local conserva el aire de bar de barrio: barra de mármol con taburetes, mesas bajas y altas, estanterías llenas de botellas vacías a modo de archivo de lo bebido y una viga de hierro forjado que delata la edad del edificio. Abre por las tardes de martes a sábado, desde las 18:00 hasta medianoche, o algo más el fin de semana, y los sábados amplía al mediodía. Hay también música en directo. Para una primera visita, el sábado a mediodía es el momento más tranquilo; la barra, el mejor sitio.
En 2026, la Academia Madrileña de Gastronomía lo distinguió en los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid, en la categoría de Vinos y Licores, por acercar la cultura del vino a nuevos públicos y por su defensa de referencias singulares de pequeños productores. El premio confirma lo que los vecinos de Ibiza y Retiro sabían desde el principio. Se puede beber muy bien sin ceremonias.






