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Restaurante Beata Pasta - Princesa
Abierto en: Abril 2024
Calle de la Princesa, 11, Madrid
Italiano · 8.5/10 (5 opiniones)
Madrid
Segundo local de Beata Pasta, con obrador de pasta fresca a la vista, sala rosa y terraza junto a la plaza de España.
Beata Pasta Princesa abrió el jueves 18 de abril de 2024 en el número 11 de la calle de la Princesa, junto a la plaza de los Cubos y a un paso de la plaza de España. Es la segunda sede del concepto de pasta fresca de Ciro Cristiano, el empresario napolitano que está también detrás de la pizzería Baldoria, y llegó apenas cuatro meses después de que el primer Beata Pasta, en la Glorieta de Bilbao, se convirtiera en un fenómeno de colas y listas de espera. La fórmula era clara: pasta artesanal a precio de bar, replicada en otro punto de paso masivo de la ciudad. Funcionó.
Mismo ADN, otro vestido. Aquí manda el rosa: neones rosas, azulejos pintados y espejos en una sala con aforo cercano a las setenta personas. En la entrada hay un obrador en homenaje a las nonnas italianas, donde una artesana elabora las distintas pastas delante del cliente, y un rincón audiovisual en el que las propias abuelas enseñan sus recetas más genuinas. Buena parte del equipo es italiano, y la terraza exterior, con sillas altas, se asoma a la acera de Princesa. Es decoración pensada para el móvil, sin disimulo. Quien busque una trattoria sobria se ha equivocado de puerta.
La carta gira en torno a una docena de recetas de pasta, todas elaboradas a diario en el obrador del local. Ahí están la Gran Bologna, los ravioloni de ricotta y espinacas, las mafalde Tartufo Lovers, los gnocchi alla sorrentina, la 1-2-3 Cheeeese! y otras conocidas de la casa como la Carbonara Trufada o la Pistacho Love, además de opciones vegetarianas como la burrata puttanesca. Los precios siguen la línea del grupo: el pacchero alla Vittorio ronda los 9 euros, la Pistacho Love los 12 y los tonnarelli alla carbonara los 14, con un tique medio de unos 20 euros por persona. De postre, el Platanomisú y la Pistacho Bomb. A juzgar por la carta, lo razonable es ir a lo sencillo: unos tonnarelli alla carbonara o unos gnocchi alla sorrentina dicen más de una cocina de pasta que cualquier nombre ocurrente.
La despensa se apoya en producto importado. Tomate San Marzano, trufa de los Abruzos, stracciatella de Puglia, nduja de Calabria y limón de Amalfi aparecen una y otra vez en las recetas. Como en el resto de locales de la marca, hay reservas en línea, pedidos a domicilio, tarjetas regalo y talleres de pasta.
Princesa fue el primer paso de una expansión veloz. Después llegaron Beata Pasta Gran Vía y Beata Pasta Goya, en la avenida de Felipe II, además de un local en el centro comercial ParqueSur de Leganés. Este sigue siendo el más ligado al público de Moncloa y Argüelles y a quien sale de la plaza de España hacia el oeste de la ciudad. Si se prefiere algo de cuchara y menos neón, en el entorno de la plaza de España está La Charca, con parrilla y guisos asturianos.
Se reserva de lunes a miércoles de 13:00 a 16:30 y de 19:30 a 23:00; el jueves, hasta las 23:30; viernes y sábado, de forma continua de 13:00 a 23:30, y el domingo, de 13:00 a 23:00. Los grupos de más de nueve personas deben enviar antes una solicitud por la web. Consejo: reservar siempre, también entre semana, porque la marca nació entre colas y no ha perdido la costumbre. Para estudiantes, grupos de amigos y una comida rápida y barata en el centro, encaja. Para una cena con calma y conversación, menos.






