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Restaurante Atocha 107 ●
Abierto en: Julio 2020
Calle de Atocha, 107, Madrid
Spagnolo · 9.3/10 (275 opiniones)
Madrid
Casa de comidas con alma de restaurante de autor: Joaquín Felipe cocina producto y temporada en el Atocha Hotel (Tapestry Collection by Hilton), con patio interior.
La pandemia le estropeó el estreno a Joaquín Felipe. El cocinero ultimaba un restaurante gastronómico en el número 107 de la calle Atocha, dentro del Atocha Hotel Madrid, el primer establecimiento de la marca Tapestry Collection by Hilton en España, cuando todo se paró; y el hotel tardó en arrancar, porque sus 46 habitaciones no estuvieron operativas hasta junio de 2021. Tocó improvisar. En noviembre de 2020 lanzó Montar el Pollo, un monoproducto de pollo (asado campero, frito, alitas, pechuga Villeroy, jamoncitos en pepitoria) con reparto a domicilio, recogida y servicio en sala, menú del día a 12 euros y brunch dominical a 25, según contó Qué. Gastronomoyviajero resumió aquella etapa con un titular de los que se recuerdan: el oasis de Joaquín Felipe que desafió a la pandemia. Atocha 107 consta como abierto desde julio de 2020 y sigue en activo.
Más de 35 años de oficio. Felipe se formó con Luis Irízar y pasó por El Chaflán, por los hoteles Urban y Villa Real junto al jefe de sala Paco Patón, y por Aspen, Mercado Isabela, Florida Retiro, Dogma, My Way y el grupo El Pradal. Firmó un libro sobre la hamburguesa perfecta (2014) y arrastra fama de cocinero sin trampa ni cartón, con debilidad confesa por los encurtidos, los escabeches y el salmón. Aquí hace de cocinero, de maître y de relaciones públicas, todo a la vez. Comparte la jefatura de cocina con Esther Alcalde Pavón, y la sala la dirige Dulce Sánchez Izaguirre, según la ficha de la Guía Repsol, que incluye la casa en su edición de 2026.
¿Qué se come? Cocina tradicional contemporánea de producto y temporada, a medio camino entre la casa de comidas y el restaurante de autor. La prensa ha citado las alcachofas fritas con hummus de berenjena, el salmón rojo salvaje marinado, la merluza en caldeirada, la ternera asada con mayonesa de anchoas, las alubias de Tolosa, los callos, el jarrete, las croquetas, las fabes con gallina, las gambas al ajillo y la tarta de queso. La seña de la casa es un pollo campero de 1,4 kilos, y ahí va el consejo: pedirlo para compartir, porque es el plato que cuenta mejor quién es Felipe. El menú degustación costaba 45 euros con cinco pases y vino en 2021, según Gastronomoyviajero, y ronda los 60 euros en la ficha más reciente de Guía Repsol.
En invierno, la carta tiene una razón de peso para volver. Felipe propone su Cocido de Corral, una lectura del cocido en la que el ave sustituye al cerdo: un caldo denso de verduras, patas de pollo y carcasas de pularda, y después garbanzos pedrosillanos, pollo de corral de cien días, una albóndiga con textura de paté, verduras y huevo frito, con tarta de queso payoyo de postre, todo por 35 euros con pan y media botella de tempranillo de Vinos de Madrid, según publicó Origen en febrero de 2025. Pocas versiones del cocido en Madrid se atreven a prescindir del chorizo. Esta lo hace con argumentos.
El espacio se reparte entre la barra, la sala principal y una terraza interior que la prensa ha llamado oasis urbano: un patio con fuente y vegetación, a salvo del ruido de Atocha, pensado para comidas largas. Es la mesa que hay que pedir al reservar, sobre todo entre semana. La cocina queda en otro nivel, comunicada por escaleras, lo que obliga a una mise en place milimétrica. Guía Repsol habla de un ambiente acogedor para la sobremesa; admite mascotas y tiene opciones veganas y para celíacos.
Abre los 365 días del año, de 13:00 a 22:00, y sirve también los desayunos del hotel. Está entre la estación de Atocha y el Madrid de los Austrias, en el límite del Barrio de las Letras, a pocos minutos del AVE y de la Plaza Mayor: una solución seria para comer antes de un tren. En la misma calle queda Basque by Eneko Atxa, con su parrilla vasca de autor, y a dos calles El Fogón Verde, cooperativo y vegetariano. Atocha 107 es la opción para quien quiere cocina de siempre bien hecha, sin ceremonia.






